Flogoprofen y la comunicación

Si no te hablas con tu pareja, aconséjale un medicamento

Todo empieza con un «¿No vas a zumba esta tarde?». ¿Qué? ¿Vamos fuertes, eh? Pero veamos el anuncio de televisión antes de sacar conclusiones, no nos precipitemos.

La mujer, a la que llamaremos A, llega a la oficina. Pasa por todos los departamentos y sin dejar la bolsa en su lugar de trabajo, va directa a la cocina para encontrarse con la mujer, digámosle, B. También es posible que sea mediodía y esté yéndose a comer pero antes, pase a ver a su compañera para preguntarle algo muy importante.

—¿No vas a zumba esta tarde?

Zumba: según la Wikipedia, “es una disciplina fitness creada en los 90″ pero que en la actualidad, si no la practicas, no eres nadie. Bueno, y si practicas otra y no zumba, mereces la muerte. El zumba se ayuda de géneros musicales “tan originales” como la salsa, el merengue, la cumbia, el reggaetón o la samba. Y oye, quien lo practica, no tiene la mínima gota de vergüenza de gritarlo a los cuatro vientos. Al contrario. En el zumba está el poder.

La mujer A va a zumba siempre, no se salta ni una sola clase porque, cuando se siente mal, se aplica un medicamento milagroso. Pero, querida mujer A, ¿no vas a zumba para mantenerte en forma, sentirte bien y esas cosas? ¿Cómo es que siempre llevas contigo el tubo de ese néctar encima? A ver si el zumba no te sienta tan bien…

La mujer B, echa polvo de la rodilla, acepta el consejo de la chamán y, se supone, se aplica el ungüento en la rótula. Como por acto de magia, mujer A y B asisten a su zumba con toda la normalidad. Por la tarde… ¿al salir de trabajar? Sí, será eso. El caso es que ahora, gracias a la pomada, las dos féminas podrán asistir siempre a zumba aunque este ejercicio no solo no les beneficie en nada sino que, además, las lesiona. Pero no pasa nada, el ejercicio es tan saludable…

—¿No vas a pádel?

La mujer B llega a casa y también entra hasta lo cocina sin dejar antes la bolsa en… ¿el comedor, por ejemplo? ¿En ese comedor que aún siendo de día tiene las luces encendidas? Ah, no, que la cocina es americana y vive en un espacio diáfano. Allí se encuentra con un hombre de pie, con un ordenador portátil imitación de Mac Book porque lo compró en un chino. O bien trabaja en casa, todo el día de pie en la cocina, o acaba de llegar y está repasando algo que le ha quedado pendiente. El hombre es un conocido: puede ser su amigo, un compañero de piso, su novio o su marido. Sea quien sea, la comunicación entre ellos es nula. ¿Por qué? Primero, analicemos su caso.

—¿No vas a pádel?

Ella ha ido a zumba después de trabajar, por la tarde. Al llegar a casa se encuentra con el hombre que no ha ido a pádel. Uy, sí, pádel. El pádel es como el zumba: si no practicas pádel eres un mierda. ¿Squash? El squash es de pobres. ¿Tenis? Ya no está de moda. ¿Correr? Correr es de cobardes. ¿Fútbol? El fútbol es de ignorantes y gente sin estudios. Pádel es lo que se lleva. Y un Mac Book también, aunque sea de imitación. Sí, ya sé que es un Mac Book al que le han quitado la manzana para no hacer publicidad de quien no paga. Pero si se la quitas, yo digo que es imitación, que el presupuesto para el spot no daba para más y el hombre es un “quiero y no puedo”.

Pues no, él no puede ir a pádel porque le duele la espalda. Por eso está ahí de pie, en una cocina con una ventana detrás que entra una luz espectacular porque es lo mejor para el dolor de su espalda. Estar medio inclinado va tan bien… ¡Y no es la primera vez que le duele la espalda! «Otra vez la espalda» dice. Joder con el deporte, estáis todos hechos una mierda. Es entonces cuando la mujer B, aplicando la gran verdad de que la mejor campaña de márketing es el boca-oreja, le revela que ahora ella usa un medicamento que funciona a las mil maravillas.

¿Ahora? ¿Cómo que “ahora”? Ese “ahora” lleva un implícito “desde hace bastante”. ¡Si lo has descubierto esta mañana! ¡Si te lo has puesto una sola puta vez! Di que lo has probado al mediodía y que gracias a eso, has podido ir a zumbarte… no, no, a zumba. Por la tarde. Pero no, veremos como ella no dice nada fuera de lugar, lo dice correctamente porque es verdad que hace tiempo que lo lleva utilizando. Sigamos.

Él le hace caso —se supone— y puede ir a pádel. Y se le ve jugando como si nada. Luego se volverá a lesionar y tendrá que aplicarse el gel para seguir yendo a pádel, ese deporte que tan bienestar le reporta. Se le ve jugando de día. ¿Cómo? ¿Dónde viven? ¿En Groenlandia? A lo mejor sí y estamos viendo un momento de sus vidas durante los seis meses que no se les va el sol.

Temporalmente, no cuela. El spot no es lógico. Si todo ocurre en un mismo día, como parece darse a entender, él debería estar jugando de noche o con luz artificial. Como esto no ocurre, mi lectura es que la secuencia ocurre en días diferentes y ellos dos, evidentemente, no se comunican. No se comunican porque ella usa el medicamento para aliviarse la rodilla pero no se lo cuenta hasta que a él lo ve jodido. Y es por eso que el “ahora” antes mencionado cobra sentido.

¿Qué pasa? ¿Él nunca le pregunta por cómo se encuentra? O «¿qué tal tus clases de zumba?». Comprensible, el zumba no interesa a nadie excepto a quienes lo practican. Pero ¿por qué él no sabe que su amiga, compañera de piso, novia o esposa utiliza un gel creado por los dioses del Olimpo hasta que le duele la espalda? ¡Porque no hay comunicación! Ni se comunican ni follan… entre que una no puede hincar la rodilla y el otro tiene la espalda de Quasimodo de Notre Damme…

El spot está bien construido si ocurre en días diferentes pero el mensaje es que ellos no se hablan. Esa es mi conclusión, y punto. Y ¿por qué no se hablan? A ver… ella hace zumba y él pádel y utiliza un ordenador de imitación. Ella y su zumba dan vergüenza ajena y él es un pijo al que le darías un bote de ácido camuflado como solución a sus dolores de espalda. En definitiva, si no fuera por los medicamentos, las parejas bajo un mismo techo no se hablarían.

Por cierto, si nos dicen una y mil veces que no nos automediquemos ¿cómo es que el 90% de los anuncios de medicamento siempre sale alguien que se lo aconseja a otro?

 


2 comentarios

  1. Yo no sé lo que tienen estas pomadas si coca o veneno de serpiente pero el dolor se te va.Esta no la probé pero el voltarén, el calmatel y esas son grandiosas. Te quitan el dolor de un impacto

  2. Pomadas milagrosas. Yo les echo la hidratante del mercadona y al segundo ya no duele nada. Piticlín, MAGIA! (véase también placebo, homeopatía o somostontosdelculo)

    Y luego se sorprenden de que me gusten más los anuncios que un capítulo de… Velvet (ej.), ¿pero es que no ven las maravillosas historias lavacerebros que esconden? WoW

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